Hablando con Lucas González Ojeda, Director adjunto de la Representación de la Comisión Europea en España, de los Fondos Next Generation.

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Esta entrevista ha sido publicada en Deia, en el marco de la intervención de Lucas González en las IX Jornadas Financieras organizadas por Deusto Business School en colaboración con Deusto Business Alumni, cuya temática este año son los Fondos Next Generation, el 21 de marzo de 2022.

Lucas González Ojeda: «De la colaboración público-privada depende que los Fondos Next Generation lleguen de manera efectiva a la economía real y a la creación de empleo» – Deia

¿Los Fondos Next Generation son la buena noticia que ha traído la pandemia?

—Debido a la pandemia de la covid-19, la economía se frenó en seco, y se produjo una contracción del PIB sin precedentes en la historia reciente. En España, la caída fue del 10,8% en 2020 (9,5% en el País Vasco). La reacción de la UE estuvo a la altura del problema en dos frentes: la compra centralizada de vacunas, para que todos los ciudadanos accedieran a ellas rápido y en pie de igualdad, y la puesta en marcha de un paquete de medidas económicas histórico, que concluyó, efectivamente, con la financiación europea de 750 000 millones de euros para contrarrestar la caída de la inversión y apoyar la transformación verde y digital de nuestras economías.

Como reza el título de su ponencia, ¿es la colaboración público-privada clave para la ejecución de los fondos como estrategia para la máxima eficacia y eficiencia de estos?

—El papel de la Comisión Europea es el de haber puesto encima de la mesa un volumen de fondos extraordinario. España va a recibir casi 70.000 millones de euros en subvenciones durante este periodo. Es el primer receptor de estos fondos en toda Europa. El papel de los gobiernos nacional y regionales es fundamental, pero la acción y la concurrencia del sector privado para la implantación del plan es esencial también. Me atrevería a decir que son los verdaderos protagonistas de la transformación y recuperación: de ellos depende la idoneidad e innovación de los proyectos que se pongan sobre la mesa en respuesta a convocatorias, así como su ejecución, que incluye la contribución financiera de las empresas. De esa colaboración depende que los fondos lleguen de manera efectiva a la economía real y a la creación de empleo. La financiación privada debe acompañar la puesta en marcha de los proyectos del Plan de Recuperación.

¿La correcta gestión de los fondos europeos de Reconstrucción y Resiliencia que hagan las empresas e instituciones que los reciban será fundamental para cumplir con el fin para el que han sido concebidos?

—Sin duda alguna. Estamos hablando de un volumen de fondos que ronda el 6% del PIB español de 2019, y que debe ser invertido en un plazo de tiempo relativamente corto. Por tanto, la eficacia en su gestión es absolutamente imprescindible, porque lo que buscamos es servir de contrapeso de los efectos negativos de la irrupción de la pandemia en la economía y el empleo, al mismo tiempo que aprovechamos la oportunidad para apuntar la modernización y la transformación de los diferentes sectores productivos, haciendo que la recuperación sea justa y que incluya a todas las empresas, a las pymes y a los ciudadanos.

¿Cómo se agiliza la tramitación de los instrumentos necesarios para que los fondos lleguen a la economía y se materialicen en proyectos?

—La Comisión Europea transfiere los fondos a cada Estado cuando se acredita que cumple con una serie de hitos y objetivos sobre las reformas y las inversiones que se ha comprometido a realizar. Estos son transparentes, están publicados y todo el mundo puede verlos y seguirlos. A partir de ahí, es cada Estado el que debe diseñar la manera en que los fondos se materializan en proyectos concretos. Insistimos en que todos los niveles de las administraciones –regional y local– deben estar involucrados, con objeto de asegurar que los fondos llegan a empresas y ciudadanos. Es muy importante que todas las administraciones, los actores sociales, las empresas y las pymes estén coordinadas.

¿Las instituciones tienen un papel esencial para ejecutar los fondos y que lleguen a todos los vectores de la economía propiciando su reimpulso?

—Como digo, NextGenerationEU, y en este caso el mecanismo de recuperación y resiliencia exige para su implementación el concurso y la coordinación de todos los niveles: desde las instituciones europeas, que han diseñado los instrumentos y revisan la adecuada ejecución de los planes, al Estado que ha redactado el plan y ha definido las distintas inversiones y reformas, hasta el resto de administraciones que tienen un papel central en el lanzamiento de las distintas convocatorias para la efectiva ejecución del plan y en el control del buen uso que se haga de los fondos. Si esto se hace correcta y eficientemente, los ciudadanos y las empresas se van a beneficiar de una manera clara y tangible.

¿Repartir esta inyección de liquidez sin precedentes supone un reto de grandes dimensiones?

—Lo es. Pero el momento y la circunstancia histórica exigen decisiones a la altura de nuestras necesidades como europeos. La UE ha demostrado estar al lado de los ciudadanos cuando más lo han necesitado. Con la compra de vacunas, sin duda, y con la financiación de un plan económico sin precedentes, como es el caso, también. Ya en el verano de 2020, la Comisión puso en marcha un grupo de trabajo, dentro de su Secretaría General, para coordinar con los estados miembros y seguir la implantación del plan. Tenemos dos personas que trabajan in situ en España. Hay que recordar, además, que este es un plan que se financia con deuda europea y, por tanto, la Comisión tiene que emitir una media anual de unos 150.000 millones de euros en los mercados. Y, por supuesto, toda la Comisión está implicada en que los fondos se destinen sobre todo a la transición verde y digital.

¿Qué fórmulas de cooperación se establecen para la gestión?

—Es responsabilidad de cada Estado miembro el definir las fórmulas de gestión concretas dentro de su Plan de Recuperación y Resiliencia. En concreto, España tiene una web íntegramente dedicada al Plan donde es posible consultar toda la información relativa a esta y a otras cuestiones relevantes. Por otro lado, el Plan español hace uso de un instrumento novedoso, los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Resiliencia de un sector (PERTEs) para incluir nuevos instrumentos de colaboración público-privada que permitan una gestión ágil.

¿Cómo valora el montante de los mismos para España y el País Vasco en particular? ¿Son un estímulo suficiente para reactivar las economías y hacerlas más resilientes?

—La distribución de los fondos entre las distintas regiones la decide cada país. El gobierno de España ha indicado que aproximadamente el 50% del plan lo implementarán por las comunidades autónomas. Para el conjunto del Estado, creemos que los fondos son de un volumen tan significativo que deben ser suficientes para proporcionar una reactivación muy potente de todos los sectores económicos, a la vez que acompañan la transformación de la economía no solo resultado de las inversiones, sino de las diferentes reformas comprometidas por España. Estimamos que el impacto en el PIB español puede crecer entre un 1,8% y 2,5% hasta 2024.

¿Los Fondos Next Generation van a cumplir su objetivo de acelerar la recuperación económica y social tras la crisis del covid-19?

—Creo sinceramente que el mecanismo constituye una oportunidad única para España. Por ello, es necesario aunar esfuerzos en todos los ámbitos para aprovecharla bien. Es un instrumento bien diseñado y que implantado correctamente puede y debe ser un catalizador de la recuperación y transformación económica que necesitamos.

¿Con ello lograrán también aumentar la capacidad de crecimiento económico a largo y medio plazo?

—Ese es nuestro objetivo. No se trata de inyectar fondos en la economía sin más, sino de impulsar las dos grandes palancas del cambio que están en el corazón de nuestras prioridades políticas: la transformación ecológica y la transición digital. Con ello pretendemos sentar las bases de una economía productiva sólida que apuntale el crecimiento económico para los próximos decenios. Estamos convencidos de la potencia de este proyecto.